Mostrando entradas con la etiqueta Violencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Violencia. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de mayo de 2011

Para que no se te olvide quién es el importante aquí...


1. "En este pueblo mandamos los hombres" pero "esto no es asunto de género"

El 8 de mayo, domingo, mientras se marchaba en diferentes ciudades, en el municipio de San Juan Cotzocón, en el estado de Oaxaca, el profesor Melchor Agripino Guzmán Cruz ordenó linchar a la tesorera Evitelia Pacheco Ramírez. Según la nota de la revista Proceso, la mujer llegaba a su casa, acompañada por sus dos hijos. Ahí fue detenida por el grupo encabezado por el mencionado profesor; le quitaron la ropa y la exhibieron mientras gritaban que en ese lugar mandaban los hombres, y que quienes pensaran lo contrario tendrían que atenerse a las consecuencias. Al parecer, incluso intentaron quemarla, pero "sólo" la metieron tres días a la cárcel de la localidad, de donde otro grupo de personas decidió sacarla, "en medio de madrazos".

El 11 de este mismo mes, hace menos de una semana, el gobierno del Estado, tras la difusión de este lamentable hecho por diversos medios, argumentó que el ataque no había respondido a una cuestión de género, sino que se debió a que la tesorera no había declarado un gasto de 18 mil pesos. Además, criticó la injerencia de los partidos políticos en la localidad oaxaqueña, que se maneja a partir de la famosa idea de los "usos y costumbres". "Curiosamente", este argumento ha sido uno de los favoritos de las autoridades a la hora de deslindarse de su responsabilidad, particularmente en el caso de la violencia de género. A pesar de que el derecho a la equidad estaría garantizado constitucionalmente, "usos y costumbres" opera como una nebulosa que justifica que a una mujer se le desnude públicamente, se intente quemarla viva, y se le encierre en la cárcel, porque fue "acuerdo de asamblea". O que se le desconozca y se le quite el cargo ganado en votaciones, como fue el caso de Eufrosina Cruz, hace varios años también en Oaxaca.

Te encuero, te humillo, no te respeto como autoridad, porque así dicen mis usos y costumbres. Porque según mis usos y costumbres tú no tienes el calibre para ser gobernante. Mientras "usos y costumbres" siga representando una justificación para el machismo, me parece más un obstáculo para una sociedad más justa que un reconocimiento a las aportaciones y modos de vida de los pueblos indígenas.

2.- "No es el comportamiento habitual de una persona que está huyendo de la justicia"

Y no, antes de que empiecen con que eso sólo sucede en México, país de bárbaros incivilizados, esta semana nos recibe con la novedad de que al importantísimo señor director del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, francés de paso por Nueva York (¿se puede pedir más cosmopolitismo, más elegancia, más jet-set?) lo acaban de encarcelar por violar a una recamarera de su super-exclusivo hotel.

Más allá de meterme en si "sí pasó" o las implicaciones políticas que va a tener para el "pobre" señor, me preocupa muchísimo algo que podría sin problemas catalogarse como otro armazón de usos y costumbres: el de la prensa que cubre este tipo de casos. En automático, se desestiman las acusaciones de una mujer que acusó a su atacante, y comienzan a buscarse argumentos para probar que todo se trata de un montaje político: "¿cómo se atrevió a entrar sola al cuarto?", "Él tiene una esposa que es finísima persona y además es millonaria, ¿qué iba a querer con una mucama?", y mi favorito, el que reflexiona al respecto de que si Strauss-Kahn se detuvo en el camino y llamó al hotel para preguntar por su celular perdido, muestra que "no es el comportamiento habitual de una persona que está huyendo de la justicia".

¿No le pasará por la cabeza al que escribió esto que si ese señor no estaba huyendo de la justicia es más bien porque tiene el suficiente poder como para ver su comportamiento como algo natural? Un personaje de su estatus económico y político (con la reputación de ser "un seductor") debe estar más que acostumbrado a tomar lo que se le antoje cuando se le antoje, sin pararse a pensar si la otra persona está de acuerdo. Mucho menos, si es "del servicio". Muchísimo menos si, para colmo, es africana. Para eso está. Para eso sirve. ¿Quién va a perseguir a un simpatiquísimo y riquísimo seductor francés por meterle el pene en la boca a una recamarera?

Y todavía hay quienes escriben indignados porque detuvieron a Dominique Strauss-Kahn, el hasta antier contendiente por la presidencia de Francia y lo van a juzgar "como si se tratara de cualquiera". Como dirían las abuelas, están viendo y no ven.

jueves, 28 de abril de 2011

El cuerpo de las mujeres

Los medios de comunicación dicen mucho de quienes somos.

La televisión, creo yo, es el medio más profundo y de mayor alcance y es muy triste ver que el mensaje y los valores que nos muestra, apoyan el odio y la humillación hacía otras personas, especialmente hacía las mujeres.
Lo peor es que estos mensajes ofensivos son transparentes y aún así no hacemos nada por alzar la voz y acusar a quienes nos están definiendo de una forma tan limitada, patética, falsa, injusta y perversa.

El siguiente documental trata sobre la imagen del cuerpo femenino en la televisión libre italiana, sin embargo me parece que no está muy lejos de nuestra programación.


miércoles, 2 de junio de 2010

El México del "Sí se puede"

Vivimos en un país machista, de eso no hay duda. Y en un país racista, clasista, homofóbico, católico, apostólico, futbolero y guadalupano. Pero decir esto en voz alta nos traería el desprecio de los siempre bienintencionados medios de comunicación - y de muchos de sus seguidores -, que parecen empeñados en correr un velo sobre todo lo que sucede en la vida cotidiana, en la violencia cotidiana que se hace presente por todos lados. La cuestión ahorita es hacer como que México es lo máximo, produciendo una serie de spots en los que modelos altas, blancas y delgadas (el prototipo de la belleza local, vaya) se contonean en entornos paradisiacos de la geografía mexicana. Curiosamente (o no) esos parajes de ensueño - los que todavía no se venden al mejor postor para hacer campos de golf - están a escasos kilómetros de las zonas que son constantemente mencionadas por la violencia que rige en sus calles, o por los abusos institucionales contra los más débiles.

Y por si fuera poco, por si estos anuncios no fueran lo suficientemente insultantes, desde el fin de semana nos torturan con otra serie, que pertenece a un perverso proyecto llamado Iniciativa México: perverso no porque esté mal "reconocer los esfuerzos de la sociedad mexicana que contribuyen a construir un mejor país", sino porque los auspiciantes son las mismas televisoras que nos han demostrado una y otra vez que no les interesa un mejor país. Que lo único que buscan son ganancias fáciles y rápidas. Que siguen perpetuando imágenes de mujeres sumisas, de hombres "bien hombres" y de homosexuales -hombres, las lesbianas no existen- como locas chistositas. Que en un estado laico, transmiten las misas de la catedral que celebra un personaje conocido por proteger pederastas. Y que en favor del fervor mundialista ($$$) hacen a un lado todo tipo de notas que deberían de informarnos acerca de lo que sucede en este país. De lo que le sucede a la gente indefensa ante la podredumbre y corrupción de las instituciones.

Hacen a un lado información como el ataque de un grupo de policías a un refugio de mujeres maltratadas en Cancún. El ataque al grito de "¡Dénme a mi mujer!" de un policía local, acompañado por otros cinco hombres, todos armados, respaldados por autoridades de la región. En el México que Javier Aguirre "a veces no entiende, pero siempre ama", es posible no sólo que un marido golpee repetidas veces a su mujer, le rompa la nariz con una plancha y le niegue la comida a ella y a su hijo; también es posible que dos denuncias anteriores contra él, no procedan por sus contactos en el Ministerio Público. Y por si fuera poco, es posible que irrumpa a gritos y patadas, además de amenazas hacia las encargadas del centro, en un lugar que debería ser un espacio que protegiera a las mujeres que han experimentado violencia en sus relaciones, en sus casas, en sus cuerpos. ¿Por qué estas noticias no llegan a la primera plana? ¿Por qué seguimos olvidando todos esos casos de abusos - la guardería ABC, la niña violada en Yucatán que tendrá que parir al hijo de su padrastro - que nos hablan de lo descompuesto que está nuestro país? ¿Por qué seguimos endiosando a un grupo de futbolistas mediocres, gastando cantidades de dinero absurdas en tiempos de crisis, haciendo como que hay algo que festejar tras doscientos años de complejos y abusos, en vez de hablar claramente de lo que está mal y de qué necesitaría hacerse para corregirlo?

¿Será porque las desgracias de los pobres no venden pantallas de plasma? ¿Porque las mujeres maltratadas no se parecen a las de los anuncios del México Bicentenario? ¿Porque hablar de lo que está mal en este país nos hace malos mexicanos? Los mensajes que se reciben de los medios y las autoridades eso parecerían indicar, además de reiterarnos lo poco que valemos los que no somos "amigos de alguien", lo poco que valemos mientras no se trate de hacerle el gasto a la supertienda, a la supermarca, a la supertelevisora.

Mientras tanto, habrá que seguir hablando, para que no haya sólo una versión de cómo son las cosas en esta parte del mundo.